48ee1e8a0a8f50dce4f8cb9ab418e211_sAl combinar los medicamentos esclerosantes, que vienen en forma líquida, con gases, como el aire o el dióxido de carbono, se obtiene una emulsión o espuma. Esta espuma, al inyectarse en el interior de las venas que se están tratando, tiene una distribución más uniforme y un paso más lento lo que permite un mejor contacto con la superficie interna de las venas generando así un proceso de fibrosis más efectivo que el que se produce con la escleroterapia líquida. Con esto se obtienen algunos beneficios como la posibilidad de tratar venas de mayor tamaño y malformaciones vasculares de predominio venoso. Otro beneficio consiste en que se utilizan dosis menores de los medicamentos esclerosantes disminuyendo los riesgos de toxicidad y complicaciones.